La Bella Escondida

La competencia por la belleza y el tamaño de las Torres Miradores, llevaría al Ayuntamiento del XVIII a regular su número y altura. Las ordenanzas de una ciudad modélica.


Una leyenda popular cuenta que la Bella escondida fue construida en el fondo de la finca y con esa altura para, desde su azotea, poder asomarse sus propietarios al claustro de las concepcionistas de la Calle Feduchy, donde su única hija había profesado hábitos de clausura.