Mascarón de proa con la imagen de la Virgen del Rosario. Museo Naval de San Fernando. Cádiz.

En el interior de esta imagen se encontró un manuscrito fechado en 1854 en el que se afirma que esta Virgen del Rosario era la que llevaba don Juan de Austria en la batalla de Lepanto, siendo colocada posteriormente en la capilla real del Panteón de Marinos Ilustres. La dureza e incertidumbre de la vida en el mar ha colocado tradicionalmente a las tripulaciones bajo la advocación de la virgen del Rosario, patrona de Cádiz.

 

"El viento arreciaba cada vez con más furia, y cuando, después de hundida la proa en el mar, el buque se levantaba, las olas se desplomaban estrellándose contra la popa y llenándonos de aguas" (Edgar Allan Poe)