Al rescate de náufragos después de la batalla. Costas de Trafalgar y el Estrecho de Gibraltar.

"En estas circunstancias vimos precipitarse el Pueblo al socorro de sus compatriotas, de sus aliados y aun de sus enemigos: todos llevados de una gloriosa competencia querían aventurarse en el trabajo. La matrícula llamaba a hacerse a el Mar para auxiliar con sus embarcaciones pero imposibilitaba su ardor el mal estado de la Barra: A vista de ese inconveniente marchaban en tropa a la costa y exponiendo sus vidas a la emulación de su jefe, nada les quedó que hacer para salvar las tripulaciones... ...Yo veía cubrir a los vecinos con sus propias ropas, asear con sus mismas manos, recoger en sus casas y habitaciones los Náufragos desvalidos que se presentaron desnudos y sin abrigo: conducirlos en sus mismos hombros al lugar de su destino: Abandonar todas sus atenciones y aun los recursos de sus vidas para emplearse en la formación de los Hospitales: Postular por las casas de camas para los enfermos: dedicarse a asistirlos en los hospitales hasta en los servicios más humildes: formarse en patrullas llenas de relixion y caridad para el enterramiento de cadáveres. Empeñar de sus convecinos los fondos necesarios para el auxilio de los Enfermos y vestir la marinería española y aun a las Sras del Pueblo atareadas en sus casas cosiendo las ropas para cubrir la desnudez de los Náufragos..." (Acta Capitular del Cabildo de El Puerto de Santa María del 16 de noviembre de 1805. Márquez Carmona)