La vida en las azoteas con la Catedral Nueva y el Océano

"Siempre me veo empinado en los pretiles de una blanca azotea de Cádiz, desde donde contemplaba el mar a lo lejos, surcado por los buques que partían del muelle con destino a lugares extraños, dejando atrás recuerdos, experiencias, amores, cúpulas y rincones, desvanecidos tras la neblina surgida de sus chimeneas. El humo de los barcos penetra desde entonces por los desvanes de mi memoria y mi vida. Aún no sabía  las rutas de esas embarcaciones, pero deseaba ansiosamente navegar con ellas hacia cualquier punto de la tierra. Un día descubrí que muchas de ellas cruzaban el océano rumbo a América y comencé a soñar con ese continente" (José Ramón Ripoll)


La Catedral Nueva, conocida como la Catedral de las Américas, fue financiada por comerciantes de ambos lados del Océano, convirtiéndose en el edificio más emblemático de una ciudad que era la puerta de salida y llegada de Ultramar.